Estamos en pleno verano, y con ello viene calorYa sea que te dirijas a la playa, que vayas a un festival de música o simplemente intentes sobrevivir un par de días sin aire acondicionado hasta que reparen tu unidad defectuosa, saber cómo mantenerse fresco en un calor extremo es vital tanto para la seguridad como para el bienestar general. El sobrecalentamiento no solo es incómodo; puede provocar irritabilidad, fatiga, ansiedad y, en casos graves, problemas de salud.
Pero no te preocupes demasiado todavía: hemos preparado una lista de consejos para ayudarte a vencer el calor este verano de manera consciente y holística para que puedas aprovechar la temporada soleada sin sacrificar la comodidad y la tranquilidad.
Puntos claveays
● Mantente hidratado y usa telas transpirables pero protectoras como algodón y lino.
● Usa ventiladores, sombra, compresas frías y alimentos fríos para enfriar el cuerpo de forma natural.
● Practica ejercicios de respiración y mindfulness para calmar el estrés inducido por el calor.
● Crea un “rincón de enfriamiento” para alivio mental y físico en casa o mientras te desplazas.
Estrategias físicas efectivas para refrescarse en clima caluroso
Enfriarse puede ser tanto un proceso físico como mental, por lo que incorporar tácticas que atiendan lo mental y los aspectos físicos de mantenerse fresco proporcionarán los resultados más efectivos. Al abordar el proceso de enfriamiento desde un ángulo holístico, puedes vencer el calor de manera más efectiva desde adentro hacia afuera. Primero, comencemos con consejos prácticos y efectivos para mantenerse fresco.
1. Mantente hidratado
Mantenerse adecuadamente hidratado en un día caluroso es esencial para mantenerse fresco. El agua juega un papel vital en la regulación de la temperatura corporal. Sin suficiente agua, tu cuerpo tendrá dificultades para mantenerse fresco, incluso si el clima es templado. Así que en un día caluroso, es aún más esencial asegurar una hidratación adecuada. ¿Necesitas un impulso? Considera bebidas especiales de hidratación como LiquidIV o Gatorade, que promueven una mayor absorción de agua y proporcionan electrolitos esenciales.
2. Vístete para la regulación de la temperatura
Puede parecer obvio, pero vístete según el clima. En un día caluroso, probablemente instintivamente elegirás camisetas y pantalones cortos en lugar de pantalones y mangas largas, pero recuerda que la elección del tejido es tan importante como el diseño de la prenda que elijas. Opta por prendas ligeras en materiales transpirables como lino y algodón. Algunos tejidos como el poliéster y el denim pueden limitar el flujo de aire y atrapar el calor corporal, por lo que es mejor evitarlos.
Si vas a estar bajo la luz directa del sol por un período prolongado, evita colores oscuros que absorben los rayos solares y en su lugar elige prendas de colores claros que reflejen los rayos del sol. Este también es un escenario donde podría ser beneficioso optar por un poco más de cobertura. Puede parecer contradictorio, pero proteger tu cuerpo de la exposición directa al sol puede ayudarte a mantenerte fresco. Solo elige prendas en capas que sean ligeras y transpirables.
3. Crear flujo de aire
Crear una brisa es otra forma efectiva de mantener el calor a raya. El viento enfría nuestro cuerpo literalmente soplando nuestro calor corporal fuera y lejos de nosotros y enfriando cualquier sudoración en nuestra piel. Si estás en casa buscando maneras de mantenerte fresco sin aire acondicionado, crea una corriente cruzada abriendo ventanas y/o puertas en lados opuestos del hogar. Esto permite que el viento pase naturalmente a través de tu casa. También puedes usar ventiladores para crear circulación de aire dentro del hogar o para expulsar el aire caliente atrapado fuera del hogar.
Si estás fuera y activo - por ejemplo, en una caminata o acampando en un día caluroso de verano - lleva un compacto ventilador de mano o ventilador de cuello contigo para crear tu propio viento a demanda. Algunos ventiladores portátiles de mano incluso están equipados con bancos de energía y linternas, lo que los hace increíblemente útiles para viajes y aventuras al aire libre.
4. Consume alimentos y bebidas refrescantes
¡Este delicioso consejo también puede ser indulgente! Consumir alimentos fríos no solo sabe refrescante, sino que también ayuda a mantenerte fresco desde adentro hacia afuera. En un día caluroso, date el gusto de un vaso frío de limonada con hielo, una paleta helada, algo de fruta congelada (¿Alguna vez has probado congelar tus uvas? Delicioso), o incluso una refrescante piña colada si tienes la edad (pero ten cuidado con el consumo de alcohol, ya que demasiado puede causar deshidratación y dificultar aún más la regulación de la temperatura corporal).
5. Crea sombra
La sombra es uno de los enfriadores orgánicos de la naturaleza. Un área sombreada al aire libre puede sentirse hasta 15℉ más fresco que un lugar soleado cercano, así que cuando estés luchando en un día caluroso, busca refugio del sol directo. Si estás al aire libre, relájate bajo la sombra de un árbol, instala una sombrilla grande o, si estás en movimiento, lleva una sombrilla o parasol personal para sombra portátil.
Si estás en casa, mantén tu espacio más fresco cerrando las cortinas o persianas en las ventanas que reciben luz solar directa. También puedes instalar persianas interiores o exteriores que permitan la entrada de luz mientras protegen el interior de tu hogar del sol directo. Los interiores que reciben luz solar directa pueden calentarse como un horno, así que considera formas de proteger tu espacio de vida del sol directo.
6. Haz del hielo tu mejor amigo
Hemos hablado de poner hielo en tu limonada para refrescarte desde adentro hacia afuera, pero también puede ser efectivo para enfriar el cuerpo por contacto externo. Aplica una bolsa de hielo, una pequeña bolsa de cubitos de hielo o incluso un paño húmedo frío en tu cuello y axilas para un efecto refrescante instantáneo que se irradia por todo el cuerpo.
Consejos de mindfulness para mantener la frescura mental en el calor
Los métodos físicos para refrescarse a veces son todo lo que necesitamos para enfrentar el calor, pero a veces se requiere un cambio de mentalidad para ayudar a aliviar la tensión, especialmente en un calor verdaderamente opresivo que pone a prueba nuestra salud mental. La regulación emocional en verano puede ser un desafío, pero tenemos algunas técnicas para ayudarte a mantener la calma y la frescura emocional, incluso en los días más calurosos.
1. Practica técnicas de respiración y regulación emocional
Si te sientes sobrecalentado y abrumado, tómate unos minutos para respirar y regular tus emociones. La mente juega un papel importante en nuestro estado físico, y aunque no puede cambiar el clima, puede alterar tu experiencia y bienestar. Aquí tienes algunas técnicas de respiración y regulación emocional que puedes probar:
a. Respiración en caja: Crea una sensación de Zen fresco inhalando durante 4 segundos, manteniendo la respiración por 4 segundos, exhalando durante 4 segundos y manteniendo de nuevo por 4 segundos. Repite según sea necesario para bajar la frecuencia cardíaca.
b. Visualización de “Respiración refrescante”: Pon la mente sobre la materia imaginando el aire a tu alrededor y las respiraciones frescas que salen de tu boca como vientos helados.
c. Ejercicio de “Notar 5 cosas”: Para anclarte en un momento de agobio, tómate un momento para identificar 1 cosa que puedas ver, 1 cosa que puedas oír, 1 cosa que puedas sentir, 1 cosa que puedas oler y 1 cosa que puedas saborear.
d. Meditaciones caminando en la naturaleza: Los estudios han demostrado que pasar tiempo en la naturaleza mejora el estado de ánimo y reduce la ansiedad. Aléjate de tus pantallas y sal de casa un rato (a la sombra si es posible), aunque sea solo para dar un paseo alrededor de la manzana.
2. Crea un “Rincón para refrescarse”
Para momentos de agobio, un “rincón para refrescarse” puede ayudarte a reenfocarte, relajarte y mantenerte fresco. Si estás en público — por ejemplo, en un festival de música lleno de gente — elige un punto de control al que puedas regresar cuando necesites escapar de la multitud y descansar a la sombra. Vuelve a este punto de control tantas veces como necesites durante el día.
Si estás en casa, crea un espacio que incite a la relajación tranquila. Tal vez tu “rincón para refrescarse” incluya un difusor de aceites esenciales, una silla o sofá cómodo, música relajante y una brisa fresca de un ventilador.
3. Técnicas de movimiento suave para refrescarse
Aunque pueda parecer contradictorio moverse cuando estás en el calor, a veces un movimiento suave puede ayudarnos a calmarnos y refrescarnos. Por ejemplo, un suave balanceo del torso y los brazos puede ayudarnos a liberar mentalmente mientras crea una corriente de aire refrescante.
Cuándo buscar ayuda adicional
En ciertas circunstancias, las tácticas simples de enfriamiento y calma no son suficientes para combatir el agotamiento extremo por calor, el golpe de calor o la ansiedad. Si crees que tú o un amigo están experimentando síntomas de golpe de calor o agotamiento por calor, busca atención médica de inmediato. De igual manera, si sientes que estás luchando contra una ansiedad que se siente crónica o fuera de tu control, consulta con un terapeuta o médico para recibir orientación.
Mantenerse fresco en mente y cuerpo
Mantenerse fresco en temperaturas altas es tanto un logro mental como físico. Esperamos que estas tácticas holísticas te ayuden a mantenerte fresco en el calor para que puedas disfrutar de todo lo que los meses de verano tienen para ofrecer.